Objetivos vs sistemas – No vuelvas a fijar objetivos

Todos tenemos objetivos en nuestra vida. Fechas que marcamos en rojo en el calendario en las cuales esperamos obtener esa gran satisfacción de completar nuestra meta. Para algunos será perder 5 kilos. Para otros, correr media maratón. Otros quizás quieran escribir un libro, ganar un campeonato de ajedrez… ¿Qué más da? Lo importante es que tenemos una meta a la que queremos llegar.

Yo siempre he sido partidario de fijar objetivos. Saber dónde queremos ir y dirigirnos hacia allí de la manera más directa posible. Sin embargo, con el paso del tiempo y según voy recabando experiencia trabajando con los clientes del programa de coaching, me doy cuenta de que fijar objetivos no es suficiente y que no es la forma más directa de llegar a esa meta importante para ti. Y de hecho, hay una forma mejor de conseguirlo y para conocerla, tenemos que comprender la diferencia entre objetivos y sistemas.

Diferencia entre objetivos y sistemas

¿Qué diferencia hay entre ellos? Lo cierto es que ambos, tanto los objetivos como los sistemas están relacionados y dependerán únicamente de ti. De quien eres y de qué esperas conseguir. Por ejemplo:

  • Si eres un entrenador de fútbol, tu objetivo es ganar la Champions League o el torneo del barrio, y el sistema es lo que hace tu equipo cada día en los entrenamientos.
  • Si eres un periodista, puede que quieras publicar un artículo que sea portada en tu revista o en tu periodíco. Ese es tu objetivo, pero el sistema es el trabajo diario que haces de investigación para poder crear ese artículo que se merezca estar en primera página.
  • Si eres un corredor, tu objetivo es completar una maratón, pero tu sistema es tu calendario de entrenamiento que actualizas cada mes.

Y así podríamos seguir con todos los objetivos que fijamos alguna vez en nuestra vida, creo que se entiende el ejemplo. Pero la clave de todo esto está en preguntarte:

¿Seguiría siendo capaz de conseguir mi objetivo si me olvidara por completo de mi objetivo y me centrara únicamente en el sistema?

Por seguir con el ejemplo, si fueras entrenador de un equipo de primera división que juega la Liga de Campeones, y olvidaras el hecho de querer ganar el torneo y te centraras solo en lo que hace tu equipo cada día en el campo de entrenamiento ¿Seguirías viendo resultados?

Realmente no soy muy futbolero, pero esta filosofía es la misma que aplica el Cholo Simeone, entrenador del Atletico de Madrid con sus jugadores. Él hizo un lema de la frase partido a partido, y esto no es más que poner a un lado el objetivo y centrarse en el sistema.

Voy a darte algunas razones por las que pienso que establecer sistemas es mucho más ventajoso que simplemente establecer objetivos.

1 Los objetivos reducen tu felicidad actual

Si simplemente te dedicas a trabajar para lograr un objetivo concreto, lo que realmente te estás diciendo a ti mismo es: «No soy suficientemente bueno hoy, pero lo seré tan pronto como alcance mi objetivo»

El problema con esta mentalidad es que siempre estás depositando tu felicidad detrás de lo que tú llamas un objetivo. Esto ocurre mucho con la pérdida de peso o con la búsqueda de un físico más atlético. Marcamos una fecha determinada en nuestro calendario y damos todo lo que hay dentro de nosotros para llegar allí con la esperanza de que cuando lleguemos seremos más felices. Pero la realidad no es así. Cuando llegues allí serás la misma persona que emprendió el viaje. No serás más feliz ni más exitoso ¿Cuál es la solución? Fijar un sistema en lugar de un objetivo

Fijar un objetivo pone mucha presión sobre tus hombros. Te obliga a perder peso para tener éxito y si no lo haces… Oh, lo siento, has fracasado.

En lugar de eso, puedes mantener las cosas mucho más simples y reducir el estrés simplemente concentrándote en el proceso diario, en el partido a partido, en lugar de concentrarte en ese GRAN cambio en tu vida que buscas.

Cuando te enfocas en la práctica en lugar del rendimiento, eres capaz de disfrutar el momento presente y mejorar tu posición en el futuro a la misma vez.

2 Los objetivos no funcionan para el largo plazo

Tener un objetivo puede darte la ilusión de estar concentrado en el largo plazo, pero esto no es así.

Piensa en alguien que esté entrenando para correr una media maratón. Ese es su objetivo, un objetivo que mucha gente se propone. Al proponerse un objetivo como ese, se debe de trabajar muy duro para lograrlo y si trabajas tan duro, seguramente lo lograrás. Pero ¿Qué ocurre luego? Una vez que has cruzado la línea de meta (literalmente), es probable que no vuelvas a correr nunca más puesto que ya no tienes ese objetivo, tu objetivo ya ha sido eliminado de tu lista de tareas pendientes.

En ocasiones puede ser ventajoso este enfoque, por ejemplo a la hora de sacarse el carnet de conducir, o al presentarse a unas oposiciones o algún otro objetivo que no requiera de mirar más allá de él. Pero si lo que buscas es un nuevo estilo de vida, los objetivos no funcionan.

Te voy a poner un ejemplo. El otro día estaba entrenando las piernas y estaba haciendo la cuarta serie de prensa de piernas en el gimnasio. Aun me quedaban 2 series más, pero por alguna razón noté algo en mi rodilla izquierda. No era una lesión, ni un síntoma grave, pero sabía que era algo a lo que le debía prestar atención.

Por un minuto pensé en completar las 2 series que me quedaban, pero después pensé en las potenciales consecuencias de hacerlo y decidí dar por finalizado el ejercicio. Si yo hubiera tenido en ese momento una mentalidad enfocada en mi objetivo, habría terminado las 2 series que me quedaban. Después de todo, si fijas un objetivo y no lo consigues, has fracasado y nadie quiere fracasar. Pero tener una mentalidad basada en los sistemas te permite centrarte en el proceso y no obsesionarte con un número concreto o una marca determinada.

Los objetivos te permiten concentrarte en el corto o incluso medio plazo, pero al final, los sistemas siempre vencen en el largo plazo.

3 Los objetivos te hacen pensar que puedes controlar cosas que en realidad no puedes

Por mucho que lo intentes, no puedes predecir el futuro. Pero cada vez que fijamos un objetivo, tratamos de alguna manera predecirlo. Intentamos pensar dónde estaremos y cómo estaremos en una fecha futura sin tener ni idea de las circunstancias que rodearán esa fecha.

Por eso los objetivos no deberían ser o blancos o negros. Para que sea un objetivo acertado necesitarás fijar puntos de control, o microobjetivos como mucha gente los llama. Simplemente son momentos para detenerse, visualizar dónde estás y hacer los ajustes necesarios para seguir adelante. O lo que es lo mismo, tener un sistema y concentrarse en él.

Olvida el fijar objetivos y céntrate en crear un sistema que te permita darte cuenta de cuándo necesitas hacer ajustes y pivotar para seguir cumpliendo tu sistema.

Con todo esto no quier decir que los objetivos sean inútiles. Sin embargo, creo que los objetivos tienen una utilidad en planificar el futuro, mientras que los sistemas te permiten literalmente crear el futuro. Tener un sistema es lo que verdaderamente importa. Comprométete con el proceso y comenzarás a notar la diferencia.

1 comentario en “Objetivos vs sistemas – No vuelvas a fijar objetivos”

  1. Es una buena temática, donde se ve la importancia de cada uno de los propósitos del entrenamiento como tal.. Descrita, Para ser aplicada de forma idónea…

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