121. Lecciones que he aprendido en 2 años haciendo coaching online

Hoy voy a hablar sobre mi experiencia en un poco más de 2 años haciendo coaching online, donde asesoro y diseño planes de entrenamiento y alimentación a personas que quieren potenciar sus entrenamientos en el gimnasio.

Y el matiz del entrenamiento es importante. Soy entrenador, no nutricionista. Yo te ayudo con la alimentación para que la alimentación soporte tus entrenamientos, pero no al revés. Por eso el entrenamiento es imperativo, porque si no entrenas, no puedo diseñarte nada más. No hago «dietas para adelgazar»

Así que en este artículo voy a compartir las cosas más importantes que he aprendido de mis clientes durante estos 2 años.

1. Diferentes personas, requieren diferentes cosas

Puedes pensar, «Bueno Luis, ¿De verdad te han hecho falta 2 años para darte cuenta de eso?, Por supuesto que cada persona necesita un material individualizado».

Pero eso no es lo que estoy diciendo.

Además, yo soy de los que piensan que el tema de la «personalización» se ha llevado demasiado lejos en el sector del fitness. Es un reclamo de marketing muy potente el «Yo te haré una rutina personalizada», pero lo cierto es que no eres tan especial. Puedes progresar perfectamente con «material genérico». De hecho, los alumnos y alumnas de la Academia siguen progresando a pesar de que la Academia no es un servicio personalizado. No son programas que he diseñado especialmente para ese alumno o alumna. Son programas que cumplen las necesidades de ese alumno. Pero ese mismo programa puede servirle perfectamente a 10 a 100 o a 500 personas.

Es duro de admitir, pero no eres un caso único. Siempre nos gusta sentirnos especiales, y eso se puede comprobar en el episodio donde hablé del gluten. Solamente el 1% de la población debería tener precaución con el gluten y evitarlo, y sin embargo todos nos pensamos que estamos dentro de ese 1%.

Entonces, cuando digo que cada persona necesita diferentes cosas, no me refiero a un material específico, me refiero a que cada cliente se une al programa por varios motivos, y aquí se podrían hacer 4 grupos.

El cliente ideal

Es el cliente mejor que puedes encontrar, lo que pasa que para encontrar un cliente así tienes que lidiar con otros 20 de los otros grupos.

Van contigo a muerte y generalmente son los que mejores resultados obtienen (precisamente porque van contigo a muerte)

El obligado

Son personas en muy mal estado de forma que normalmente buscan ayuda porque o bien el médico se lo ha «ordenado», o bien alguien de su familia, el cuñado, la mujer… Pero viene obligado y no por iniciativa propia.

Y aquí bajo mi experiencia hay 2 desembocaduras, la más probable y la que generalmente ocurre es que a los 2, 3 meses abandone y no porque se vaya con otro entrenador sino porque se vuelva a su viejo estilo de vida, porque realmente en lo más profundo de él, nunca ha querido dejar ese estilo de vida, y tarde o temprano vuelve a él.

Y la segunda opción, poco probable pero cuando ocurre te llena de satisfacción por haber ayudado a contribuir aunque sea un 0,5%, es cuando esa persona descubre un nuevo estilo de vida más pleno que el de antes y aprende a integrar el fitness en su estilo de vida.

Porque es lo que digo siempre, el fitness puede ser un estilo de vida, pero no es una vida. Todos tenemos otras cosas fuera del fitness, pero cuando lo integras dentro de tu vida y haces que funcione, y encima te da las gracias esa persona por habérselo mostrado es súper gratificante.

El que viene a limpiar su conciencia

A diferencia de los anteriores, estos si lo hacen por iniciativa propia, pero lo hacen simplemente para poder decir que están haciendo algo para cambiar su vida.

Y normalmente son personas majos, majas, que no van a ver resultados porque no van a hacer lo que les aconsejes, pero de alguna forma son honestos y no te van a echar las culpas porque saben que lo que están consiguiendo (nada) es un reflejo de lo que están haciendo (nada de nada).

Y aquí normalmente es el entrenador o en este caso me ha tocado ser a mi, el que muchas veces ha tenido que terminar la relación, porque la finalidad del programa de coaching es ayudar. Y si no te ayudo, no hay razón para que me pagues.

El que lo cuestiona todo

Yo os invito siempre a cuestionar, pero este perfil de cliente suele venir muy condicionado por lo que ya cree que sabe. Y yo lo digo muchas veces, las 3 palabras más peligrosas que hay son “ya lo sé” porque tan pronto como te dices a ti mismo ya lo sé, estás cerrando la puerta a cualquier otro conocimiento.

Y esta gente suelen ser los clientes quizás más problemáticos porque son gente que antes de ti ya han estado con otros 4 o 5 entrenadores y curiosamente ninguno les ha dado resultados… Eso es una alerta roja.

Y cuando alguien me viene así la respuesta general es que si después de haber pasado por tantas manos sigue sin asumir la responsabilidad de los resultados, es mejor que no se apunte conmigo porque no quiero ser el quinto entrenador con el que está sin ver resultados. Porque no los va a ver.

Después de ver estos grupos de clientes que puedes encontrar, vamos a seguir con las cosas que he aprendido:

2. No puedes ayudar a todo el mundo

A mi esto al principio no me gustaba porque yo quería ayudar a todo el mundo, y luego me di cuenta que no podía ayudar a todo el mundo y que estaba bien que esas relaciones se fueran separando porque así, podría ir metiendo a más gente en el programa (cogiendo más experiencia) y al final te vas quedando con los clientes ideales, que son con los que más disfrutas trabajar y los que más resultados obtienen, por lo que también te pagan mucho más contentos

3. Enseguida sabes quien va a tener resultados y quien no

A las pocas semanas de tratar con una persona y conocerla mejor, sabes si es el tipo de persona que va a obtener resultados o no lo es.

Por mucho que le guste a la industria del fitness garantizar resultados, los resultados en el fitness y en la vida se obtienen mediante el carácter.

Y hay gente, que no tiene el carácter adecuado, y nunca lo tendrá.

4. Es importante distinguir entre lo que el cliente quiere y lo que el cliente necesita

Alguien te viene y te dice que quiere definir, pero resulta que no tiene nada que definir.

Entonces con tacto, tienes que explicarle cual es la situación real, no la situación que él o ella tiene en su cabeza y explicarle la estrategia a seguir.

Hasta que llegue el momento adecuado de hacer una definición, va a pasar bastante tiempo.

Y eso, tienes que comunicarlo, tienes que ser sincero, porque al final el coaching, no es más que una relación. Y si empiezas una relación mintiendo, pues auguro un mal futuro.

Si estás buscando un entrenador, puedes apuntarte a la selección para el programa de coaching:

Estas son las cuatro lecciones más importantes que he aprendido en este tiempo ¿Y tú? ¿Eres entrenador? Si eres entrenador, cuéntame aquí abajo en los comentarios cuales son las lecciones más importantes que has aprendido trabajando con clientes ¡Me encantaría escucharlas!

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